Ladrón piadoso

El Ladrón de los sketches anteriores se está confesando. Confiesa todos sus robos, asesinatos y también no haber sido casto. El Padre le impone 10 avemarías por los robos, 10 por los asesinatos, y 20 por no haber sido casto.
– Cuándo fueron estos pecados?
– El año pasado.
– Entonces te agrego un 50% de interés. Son 60 avemarías.
– Cómo 50%? Es una barbaridad. En el banco pido un crédito y me piden el 35%.
– Esto no es un banco.

El ladrón no obtiene un descuento en su penitencia de Avemarías. Entonces saca un arma y amenazando al cura, reclama sólo 5. Discuten. El padre acepta 5, pero le agrega 30 Avermarías por el acto de amenaza y robo de avemarías. Discuten. El ladrón pide hablar con el Gerente.
Cura:
– Acá no hay Gerente, sólo hay alguien más arriba que nosotros. (El Padre señala hacia arriba)
Ladrón:
– Qué venga, sinó disparo!
Cura:
Dios mío!

Se oye un ruido desde lo alto.
El ladrón se pone a discutir con “alguien” que la cámara no muestra. El ladrón apunta con el arma hacia arriba para dar más énfasis a su reclamo. El Padre se horroriza de que el Ladrón amenace con un arma a Dios.
Finalmente negocian, y el Padre, también mirando hacia arriba y recibiendo gestos instructivos, acepta un descuento de Avemarías. Acuerdan 15, pero eso incluye la entrega del arma. El ladrón entrega el arma y se va.
El Padre al rato sale corriendo a buscarlo. Reclama que el arma era de juguete y quiere cobrar 30 avemarías más. Discuten. Finalmente el Padre acepta 20 y todos contentos. El ladrón se va, sin su arma.
Acto seguido entra un pintor con una escalera de mano, que obviamente lo mantenía en las alturas hasta entonces, y pregunta:
– Se fue ya el loco del revólver?
– Si, le rebajé algunos avemarías, me vendió el revólver y se fué. (lo muestra)
– Qué bárbaro, desde arriba del andamio parecía real.
– Vio? A mí también me convenció. Qué falta de respeto. No sé a donde vamos a parar.
– No era mala idea usar chaleco antibala debajo de la sotana.
– (tocándose el chaleco) Para nada.

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