Chocolate rojo

Este breve guion para video o TV requiere mínima escenografía. Como todos los de la categoría “Genio”, pueden adaptarse a “Genia”. El vestuario es sólo para el Genio, con un par de sábanas alcanza para el pañal y el turbante. Quizá un chaleco de mujer y un cinturón también hecho con una sábana. La lámpara se puede hacer de cartón. Estos elementos se usan para los 6 o 7 episodios del Genio escritos hasta ahora. Los sponsors para una serie de video de este tipo pueden ser múltiples. Cualquier producto que haga algo como “por arte de magia”. O cualquier cosa que llene los deseos de alguien, como hace el Genio.

El Genio de la Lámpara mira mientras Pedrito lee una revista.

Pedrito:
Me traes un café?

Genio:
Como no mi amo. De Moka, de Java, de Costa Rica, de Brasil?

Pedrito:
Café común.
(Genio Resopla)

Pedrito:
Qué te pasa?

Genio:
Perdóneme, pero me siento frustrado. Soy un genio todopoderoso, capaz de concederle cualquier deseo. Puedo volar por todo el planeta, viajar en el tiempo, conseguir riquezas, vencer a la enfermedad, conquistar el corazón de las mujeres, trasmutar los metales, derrotar ogros y dragones, y mucho más. Y ud. que me pide? Un café. Y la otra vez, un sandwichito. O que le prenda el ventilador. O le alcance el diario. Me parece que estoy un poco desaprovechado… no?

Pedrito:
Es que yo quiero un café. Si querés traémelo con alguna cosita dulce..

Genio:
Sus deseos son órdenes, amo. Estaba pensando que lo más delicioso en el mundo es el chocolate. Me encanta el chocolate, tanto negro como blanco. Y a veces pienso que lo que el mundo necesita es profundizar un poco sobre el tema. Existieron alguna vez otros chocolates? Los mayas de Centroamérica fueron sus descubridores, pero ya no están aquí para contarnos cómo lo descubrieron y cómo lo tomaban. Y si en su época había más variantes de chocolate? Por otra parte, los científicos hoy día estudian el sentido del gusto, y descubrieron que hay un número limitado de estímulos para los receptores del gusto en la lengua, y que esos estímulos se combinan para formar los sabores. Digo yo, no se podrán fabricar en el laboratorio nuevos sabores para encontrar los más exquisitos, los mejores, aquellos que nos hacen comer hasta reventar, abandonar cualquier dieta, convertirnos en una pelota de grasa enferma, y pelearnos con nuestros seres queridos y nuestros médicos?

Pedrito
Claro, estaría interesante.

Genio:
Y ni hablar de la fortuna que se podría hacer patentando un nuevo chocolate que vuelva loca a la humanidad.

Pedrito
Bueno, está bien, averiguá eso del nuevo chocolate. Pero apurate…

Genio:
Sí amo.

(el genio se va, el amo se pone a ver unos papeles y en seguida entra el genio, con la ropa toda desarreglada, trayendo un platito con unos bocaditos diminutos de color rojo).

Pedrito:
Qué te pasó, Genio?

Genio:
Lo conseguí, amo. Viajé a Costa Rica, retrocedí el tiempo hasta 1243 y estuvé con los mayas, los toltecas, los olmecas y otras catorce tribus extinguidas.

Pedrito:
Ajá.

Genio:
Descubrí el secreto del chocolate rojo y el de la extinción de los mayas. Ambas cosas están relacionadas. El chocolate rojo es tan rico que los indios no pudieron dejar de comerlo. Se extinguieron gordos, diabéticos y arteroscleróticos, pero felices.

Y sabe qué? Descubrí el secreto de las pirámides mayas. Resulta que el fruto del chocolate rojo es una baya chiquita con forma de pirámide. Y las grandes pirámides eran negocios de venta de chocolate rojo. Era tan grande el negocio, que construyeron enormes pirámides para verse de lejos y atraer más clientes.

Los indios no estaban muy contentos con que les robé el chocolate rojo, porque lo vendían a los otros indios a precio de oro. Me tiraron atado de pies y manos a los cocodrilos. Por suerte pude escapar con estos bocaditos.

Pedrito:
Y?

Genio:
Y qué?

Pedrito:
Y mi café?

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